Ediciones Votobit
CONGRESOS CIENTÍFICOS · PANEL ABIERTO

Índice

Programa III Votobit (Español)
Programa III Votobit (Inglés)
Programa II Votobit (Español)
Programa II Votobit (Inglés)
Programa I Votobit
Conclusiones II Votobit
Conclusiones I Votobit
Conclusiones III Votobit
La participación en el S. XXI

PONENTES
--Homero Ramos
--Katju Holkeri
--Hikaru Takeuchi
--Ángel Alonso
--Ichiro Shinkai
--Justo Carracedo
--Luis Panizo
El OVE inició con el III Votobit una nueva etapa de deslocalización de sus encuentros anuales para abordar los problemas jurídico políticos, de proceso y tecnológicos relacionados con la nuevas infraestructuras de voto electrónico. La sucesivas ediciones de Votobit se han caracterizado por la fusión de propuestas prácticas, empresariales y tecnológicas, y la voz de los expertos y especialistas, tradicionalmente campos estancos. Desde el principio nuestra apuesta ha sido por la unión de dos mundos tradicionalmente separados cuando no enfrentados. El III Votobit ha sido un éxito de diversos modos. Por el grado de colaboración alcanzado con el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Coahuila, sellado con un convenio de colaboración, que se prorrogará en el tiempo en otras iniciativas que están estudio, y por el nivel de participación logrado.

En la presente edición se abordaba el nuevo escenario de participación ciudadana en los asuntos públicos a la luz de las nuevas infraestructuras de voto electrónico. Tenemos por extraordinario y en cierta forma lo es, la sustitución de la tecnología de palitos para contar votos, por urnas electrónicas. Es cierto que es un salto cualitativo, en todo caso, menor, pequeño, minúsculo, comparado con las posibilidades que las nuevas infraestructuras nos brindan para hacer posible el voto remoto (por internet), con sus retos tecnológicos y la emergencia de un viejo paradigma, la democracia antigua o la participación en los asuntos públicos de manera directa. No a través del representante electo o el intermediario natural, partidos políticos o el tejido asociativo clásico.

La tecnología digital tiene propiedades intrínsecas, nativas, no mutilables y tampoco sometibles. Por ejemplo, la tecnología digital no crea problemas de escasez. Es el atributo que más problemas de acomodo induce desde el punto de vista social, jurídico y económico. Es un atributo con muchas potencialidades de todos conocidas. Todo lo que asume o absorbe, todo lo que es interpretable en código binario, es repicable, desde el punto de vista funcional, de manera ilimitada. El derecho de autor y los derechos de copia tal como hoy los conocemos entran en crisis con la implantación, despliegue y difusión de un bien social de nueva factura, la tecnología digital.

Viene a cuento lo anterior porque nos tiene que servir de guía para comprender que una nueva tecnología, que aceptamos como un bien social, las infraestructuras de voto electrónico, están cargada de valores al principio imperceptibles pero que el tiempo decanta. En el caso de las nuevas infraestructuras de voto electrónico, que contienen de manera nativa, no mutilable y tampoco sometible, el atributo de la democracia de alta disponibilidad o hiperdemocracia (hiperpresencia institucional). Las instituciones de la democracia pueden entrar en el hogar y llegar al ciudadano uno a uno y de manera muy intensa. El representante del pueblo puede organizar un diálogo con cada uno de sus electores o con grupos de ellos y las instituciones, también las entidades privadas de cualquier naturaleza, todas, pueden organizar un dialogo, con cada ciudadano o con grupos de ellos. Las infraestructuras de voto electrónico, harán posible, fiables, la organización del diálogo, la captura de información, la formación y destrucción de minorías y mayorías, y la extracción de conocimiento. Las infraestructuras de voto electrónico traen a primer plano nuevas formas de organizar la estabilidad y el equilibrio institucional.

Los retos a superar son muchos. Katju Holkeri nos relató las dificultades que agrega gestionar volúmenes de información, de repente, gigantescos, el débil desarrollo de las tecnologías de extracción de conocimiento, o de cómo las dificultades naturales que entraña organizar un diálogo se disparan en el contexto de las nuevas tecnologías. Estamos en la primera fase y es una fase que nos obligará a reforzar, ensanchar y hacer crecer las formas de la democracia deliberativa, las que hoy conocemos, muy rígidas, al hilo de las nuevas posibilidades que nos brindan las nuevas infraestructuras de voto electrónico. Viejas premisas tendrán que ser revisadas. Nuestros modelos institucionales avanzarán y evolucionarán al hilo de los tiempos y las nuevas posibilidades.

La participación en el Siglo XXI, es asunto que el III Votobit, primer jalón, ni mucho menos agota y que será recurrente en el futuro. Un país como México, una gran democracia, muy fortalecida por su apuesta institucional por la transparencia y por la sensibilidad de la mayor parte de su liderazgo hacia el prometedor mundo de la nuevas tecnologías, puede producir, no hay que descartarlo, soluciones institucionales destinadas a dar la vuelta al mundo e influir en el resto de democracias. En el III Votobit se habló de manera germinal, incipiente, de los retos que nuestras sociedades empiezan a asumir con desigual intensidad.

PATROCINADORES------------------------

CONCLUSIONES II VOTOBIT
Hacer más fácil el futuro
Se celebró los días 7 y 8 de Octubre de 2004
Declaración institucional del OVE
Observatorio Voto Electrónico
E
n una década las infraestructuras de voto electrónico se habrán desplegado en todo el continente americano desde Alaska a Tierra del Fuego. Los países más grandes del mundo, que administran vastas extensiones de territorio y de gran población serán los primeros en desplegar soluciones de voto electrónico para fortalecer y hacer posible los procesos de participación y recuento. El voto con urna electrónica sobre la estructura electoral clásica será una realidad en la mayor parte del planeta en la siguiente década.

Es una circunstancia que generará necesidades de consultoría global para el despliegue de dichas infraestructuras. Empresas ya existentes ampliarán su radio de influencia y nuevas empresas emergerán para atender la demanda de soluciones e infraestructuras relacionadas con el voto electrónico.

Otro de los elementos constitutivos de los sistemas de voto electrónico y su capacidad de recuento está asociado, visto con perspectiva, a una nueva visión de los problemas estratégicos asociados a las leyes electorales, a los modelos imperfectos de representación que las distintas leyes generan en los distritos o unidades electorales territoriales, a las barreras de entrada en las estructuras de representación, a las estrategias de agregación de datos para mejorar la calidad de la representación. Los sistemas de voto electrónico permitirán sofisticar los sistemas de representación de ciudadanos, territorios y colectivos o estamentos. Harán más fácil conciliar, democracia representativa, directa, estamental y uno nuevo concepto que en pocos años se abrirá paso, la democracia estratégica, de importancia capital para amortiguar la distorsión que introduce la secuencia espacio temporal, duración de los mandatos, en la toma de decisiones. Las infraestructuras de voto electrónico contribuirán a desdramatizar eso que llamamos “poder” y mejorar la calidad de las estructuras de representación democrática, mejorar la calidad de los servicios que proporcionan, integrando mejor y más eficazmente los valores de la comunidad, los más estables y los muy dependientes del paso del tiempo.


::::Estado del arte

E
l avance hacia las infraestructuras de voto electrónico está coincidiendo en el tiempo con una escasa valoración de las mismas por parte de las administraciones públicas. No parece que las autoridades electorales y las respectivas administraciones electorales se estén conduciendo con la diligencia y cuidado que cabría esperar. La incertidumbre, el volumen de incidencias y cierta inquietud social manifestada por organizaciones civiles y expertos, aportan duros testimonios. Se minusvolara su intenso valor político y las daño país intolerable y gratuito, daño público, que puede ocasionar su mal uso o un controvertido despliegue.

La cuenta de negocio asociada al despliegue de dichas infraestructuras genera inercia suficiente, piensan algunos, para desnaturalizar la toma de decisiones. Piensa el OVE, sin embargo, que estamos ante una cuenta de negocio de mediano tamaño, pero de gran importancia cualitativa a la que se está prestando poca atención. No se trata de un concurso más para adjudicar un contrato. Se trata de un concurso para desplegar infraestructuras de voto electrónico con atributos presentes y futuros que conviene definir, delimitar y acreditar ante la autoridad electoral, ante expertos independientes, ante interventores cualificados de los distintos contendientes y aquellos otros que puedan promover entidades civiles o sociales. Estamos ante infraestructuras muy sensibles a la confiabilidad que inspiran y con valor estratégico en función del futuro que esté previsto para ellas.

Las empresas y expertos que trabajan en el desarrollo de dichas infraestructuras se tienen que enfrentar a la indeterminación de las respectivas autoridades o administraciones electorales, a sus opiniones erráticas y a un cierto nivel de improvisación en la toma de decisiones, lo que hace incierto su trabajo y su capacidad inversora.

La evolución natural de dichas infraestructuras hacia el voto remoto e instantáneo a través de tecnologías físicas y lógicas, especialmente diseñadas para ejercitar el derecho a opinar, elegir y ser elegido, introduce aún mayor complejidad. Son soluciones que ni se pueden improvisar o su contrario, despreciar, acudiendo a numerosos argumentos de ignorancia. El OVE anuncia y advierte que son soluciones que nos están esperando y para las que debemos prepararnos. Las sociedades, cualesquiera, no podrán sustraerse al magisterio y atributos de dichas soluciones.


::::Deslocalización de actividades

E
l OVE se ha propuesto ampliar sus actividades y deslocalizar algunas de ellas. Entre las nuevas actividades citamos la normalización de las misiones de observación, la actividades de consultoría, las actividades de certificación con sello OVE, el impulso a la revista electrónica “La Llave”, bajo el dominio votobit.org y la generación de un sello editorial bajo la marca “Votobit”.

Entre las actividades a deslocalizar el OVE se propone deslocalizar las ediciones de Votobit que se elevaran a dos ediciones anuales en distintos países y continentes. Es de este modo que se ha decidido que las ediciones de 2005 se celebren en México (primer semestre) e Italia (Segundo semestre). Se está trabajando para generar un Master Internacional en Voto Electrónico, Legitimidad y Democracia Estratégica, con un cuerpo internacional de profesores y vocación deslocalizada.

De igual modo el OVE impulsará acuerdos y convenios de colaboración y asistencia mutua con entidades públicas y privadas interesadas en el despliegue y futuro de infraestructuras de voto electrónico.
CONCLUSIONES I VOTOBIT
Aumentar la democracia, mejorar las decisiones
Se celebró los días 26 y 27 de Febrero de 2003
Declaración institucional del OVE
Observatorio Voto Electrónico
L
as tecnologías de decisión son parte indisoluble de la Sociedad de la Información. El OVE ha hecho una apuesta sincera por ellas porque son ellas las que activarán el II Ciclo de la Sociedad de la Información, al popularizar las infraestructuras de clave pública (tercero de confianza) y el ensanchamiento de la democracia y los derechos civiles. Estamos hablando de la firma digital y de los sistemas de voto embebidos en arquitecturas de comunidades o potentes edificios web.

Escuchados a los 16 ponentes participante en el Primer Panel Abierto Europeo sobre voto electrónico, con presencia de muy importantes especialistas y teniendo en cuenta nuestra propias reflexiones, declaramos agotada la tecnología de palitos, por vetusta e insegura, para realizar el recuento de votos en los distintos colegios electorales. Ha prestado un gran servicio a la Humanidad, justo es reconocerlo, pero ha llegado la hora de su sustitución. No es posible confiar en la eficiencia de las calculadoras y repudiar al mismo tiempo, con exhibición de ignorancia, la eficiencia de un contador electrónico de votos obligado a una operación computacional de cero complejidad.

Pero el impacto de las modernas tecnologías de decisión no se reduce o comprime a los periodos electorales. Su eficiencia y eficacia encuentra su mayor apogeo entre períodos electorales. La sangre de la política es la comunicación entre electores (comunicación horizontal), entre electores y elegidos (comunicación vertical) y entre electores y aglutinadores, partidos, coaliciones o agrupaciones cívicas (comunicación intermediada). ¿Alguien es capaz de imaginar en el entorno de la Sociedad de la Información un Defensor de los Consumidores o un Defensor del Pueblo no elegido, directamente, por el pueblo?; ¿alguien es capaz de imaginar un defensor del accionista, de los lectores o de los estudiantes no elegido, directamente, por los accionistas, los lectores o los estudiantes?. Las preguntas se podrían extender y afectarían a todos los ámbitos de la vida.

Las tecnologías de decisión, al deshacer o diluir el obstáculo de la reunión de electores o grupo social concernido, abren la posibilidad a nuevos campos de legitimación. Es muy común suponer que las modernas tecnologías de decisión suplantan el criterio de los expertos o personas más cualificadas o dicho de otro modo, la reunión de sabios. No es cierto. Las oportunidades de legitimación que nos brindan las modernas tecnologías de decisión son una cosa y otra bien distinta el criterio de los expertos o los que tienen mandato para tomar decisiones. Ambos supuestos siguen siendo imprescindibles y necesarios.

Gobernar al modo clásico con bajos volúmenes de información, con deficiente capacidad de proceso de dicha información, se convertirá en muy poco tiempo en poco menos que una impostura intolerable. Será imprescindible incorporar a la acción de gobierno de empresas e instituciones mayor precisión, más eficacia, más acompañamiento social y más éxito, mucho más éxito.

Además de mover grandes volúmenes de información hacia la red de redes, Internet, las modernas tecnologías de decisión afectan al gobierno de empresas e instituciones, afectan a la labor legislativa, afectan a las decisiones ejecutivas, modifican el contrato social entre electores y elegidos, entre empresas y clientes, entre lo público y lo privado e incorporan, asimismo, el factor tiempo y la ubicuidad como atributos y cuyo impacto está poco explorado. Las modernas tecnologías de decisión afectarán, por ejemplo, a la justicia con presencia de jurados ampliados consultivos e incluso vinculantes para hitos de gran trascendencia. Afectará a los sistemas de programación de los medios de comunicación de masas, inspirados, hasta la fecha en controles de audiencia pasivos, a los que se podría añadir sistemas de audiencia activos y sistemas cualificados, corriendo en tiempo real.


:::: Conplejidad

Las tecnologías de decisión y de voto electrónico para consultas públicas, están listas. Están listas, pero no son fáciles ni podemos incurrir en el error de improvisarlas o achatarrarlas llevando a cero el duro trabajo de investigación e implementación de empresas, laboratorios y desarrolladores. El reto no es contar votos electrónicamente de manera segura. Ese no es el reto, la humanidad hace más de medio siglo que lo sabe hacer, el reto consiste en la competencia para desplegar una arquitectura física y lógica robusta, sólida y atención, transparente para los interventores y para las autoridades electorales, con funcionalidad bajo control íntegro por parte de los interventores y las autoridades electorales, capaz de organizar la confianza y responder a ataques contra la señal, contra los procesos o los códigos maliciosos. El reto consiste, en suma, en desplegar sistemas completamente auditables, al servicio de la comunidad y bajo absoluto control de la comunidad.

Un reto, sin embargo, que no debe ser excusa para justificar la responsabilidad de legisladores y autoridades electorales en el retraso del despliegue de las nuevas tecnologías de decisión. El OVE está trabajando en un borrador de estándares de utilidad para empresas, laboratorios, desarrolladores, organizaciones de defensa de los derechos cívicos, autoridades electorales y legisladores. Estamos trabajando para que se cree una Oficina de Certificación Europea que contribuya a generar transparencia y organizar la confianza en ciudadanos e instituciones y que permita desplazar inversiones hacia las nuevas infraestructuras y la nueva cadena de valor que es imprescindible construir.

Es un borrador de estándares que contempla la captación electrónica del voto en el colegio electoral (los distintos sistemas), el transporte de la señal hacia los lugares de recuento, la estructura lógica y física de los sistemas de recuento y expedición de resultados, los sistemas de identificación de electores y los distintos niveles de automatización y claro está los estándares para el voto remoto o diferido, con capacidad todos ellos, los primeros y los segundos:
1. Para preservar la anonimia o imposibilidad de unir identidad del elector y valor de su voto en alguna parte del proceso
2. Que solo votan los que efectivamente tienen derecho a votar
3. Que se computan exclusivamente los votos válidamente emitidos

llevando casi a cero, los márgenes de error de nuestros vetustos sistemas.

Las tecnologías están listas y la sociedad está preparada, ¿lo están las autoridades electorales, los legisladores y el liderazgo político, académico y empresarial?. La sociedad de la información no genera rechazo social, está demostrado y buena muestra de lo que se dice es la votación electrónica masiva de Brasil. Los comportamientos reactivos europeos anidan entre los tomadores de decisión, donde se emboscan personas con conductas impropias, rabiosamente neoludistas, que torpedean la organización de un mejor criterio.

Observatorio Voto Electrónico
León, España, 28-02-2003
Primera
Informes a los Presidentes
La llave · Revista
OVE
Ediciones Votobit
Misiones de Observación
Consultoría
Certificación
Master Internacional*
(*) En preparación
• IV Informe
¿Cuánto vale confiar?
OVE • Emisión 15-09-2004

• III Informe
El Efecto hip-hop sobre el voto-e
OVE • Emisión 15-07-2003

• II Informe
La urna que guarda silencio
OVE • Emisión 15-01-2003

• I Informe
La información que
decide

OVE • Emisión 15-08-2002
NUEVO Emisión 24-06-05
Diseño de una plataforma de democracia digital
Por Ana Gómez Oliva, Sergio Sánchez García, Carlos González Martínez, Emilia Pérez Belleboni y Jesús Moreno Blázquez
r


NUEVO Emisión 27-05-05
Is there a future for internet voting?
Por Stephen Mason, Barrister

NUEVO Emisión 27-05-05
Voto Electrónico. Antecedentes y despliegue
Por Macarita Elizondo Gasperín

El computador cuántico y el final de la criptografía de clave pública
Por Fernando Acero Martín
Emisión 15-03-2005

El caso Indra
Por Antonio Yuste
Emisión 01-03-2005

Cuestionario OVE
Prueba Piloto en España de Voto por Internet
Observatorio Voto Electrónico Emisión 27-01-05

Consejo de Europa Recomendaciones legales y técnica sobre voto electrónico
Emisión 05-10-04

Informe. Elecciones catalanas de 2003
Por Jordi Barrat i Esteve y Josep Maria Reniu i Vilamala

DNI electrónico y firma electrónica

Por Fernando Acero
Emisión 24-04-03

La democracia
se pone al día

Por Javier Tornadijo
Emisión 28-03-2003

La automatización del proceso electoral
Por Ángel A. de la Rosa
Emisión 07-03-2003

Esto es lo que parece
Por Antonio Yuste
Emisión 10-02-2003

Los núcleos de decisión entran en el quirófano
Por Jorge A. García Diez
Emisión 03-02-2003


Estrategias civiles para crear transparencia
Por Antonio Yuste
Emisión 03-02-2003

El bucle decisor
Por Ángel Alonso
Emisión 15-08-2002

Estándares para los sistemas de votación
Comisión Electoral Federal de los EE UU
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